Aranjuez y el Tren de la Fresa

Hace algunas semanas os contamos que el Tren de la Fresa reanudaba su viaje entre Madrid y Aranjuez, y que teníamos la intención de cogerlo en cuanto tuviesemos un hueco. Al final lo hemos cogido en el último día del último fin de semana, cuando ya hacía tanto calor que el viaje de vuelta se hacía un poco insoportable, pero ahí estabamos al pie del cañón para contaros nuestra aventura por Aranjuez.
El Tren de la Fresa sale del Museo del Ferrocarril a las 10:00 de la mañana. Hay que ir con los billetes ya impresos, porque si vas únicamente con el localizador te hacen esperar hasta el último momento en que viene el interventor y los comprueba todos. Antes de subir al tren te entregan los billetes para acceder al Palacio Real y al Museo de Falúas; unas pegatinas identificativas para el autobús que te transportará desde la estación de Aranjuez hasta el Palacio o el Museo (según estés en el grupo 1 o el 2); y una tarrina con 10 fresas (contadas).
El viaje de ida es bastante agradable. El tren es de madera, incluyendo las persianas y puedes salir fuera (aunque lo desaconsejan en el panfleto que te entregan) a sentir el vaivén del tren. Nada más llegar, hay una serie de autobuses esperando llevar a los viajeros a sus destinos. Nosotros queríamos ir un poco más a nuestra bola, así que nos fuimos andando al centro (unos 10 minutos) y nos presentamos en la oficina de turismo. El chico que había allí nos habló del palacio y sus jardines; la casa del labrador (que hay que pedir hueco por adelantado, porque se entra en grupos de 10); y por último, del casco histórico (patrimonio de la humanidad).
En realidad, nosotros insistimos mucho en el casco histórico, porque pensabamos que podría ser al estilo de Alcalá de Henares, pero la verdad es que fue bastante decepcionante. Nos entregaron un mapa del centro con una ruta de los edificios emblemáticos: en alguno de estos puntos había edificios modernos (“sobre este lugar yacía…”) y los edificios que si eran históricos, estaban casi en ruinas. Recorrimos Aranjuez en una hora más o menos y nos quedamos con la sensación de no haber visto nada.
Al final, tras sentarnos a tomar un café tranquilamente, decidimos que lo mejor sería dirigirnos al Palacio. Encontramos interesante el Patio de Caballeros (Juzgados) según cruzabamos la Plaza de San Antonio, pero realmente, hasta pisar los jardines, no entendíamos el atractivo de Aranjuez. Al final se despejó el día, salió el sol, y el paseo por los jardines fue muy agradable, pero eso ya lo dejamos para mañana.
No te pierdas nuestras fotos de Aranjuez ni la segunda parte de nuestra crónica sobre el Palacio Real.
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¡Hola! el año pasado tomé el tren de la Fresa, es verdad que es muy bonito
y también es verdad, es mejor cogerlo cuando aún no haga demasiado calor, si no el viaje se hace un poquito incómodo. Por razones que no vienen al caso, ese día no pude ver mucho de Aranjuez, así que tengo ganas de volver, gracias por vuestro post y preciosas fotos.
@Mercedes: Los jardines de Aranjuez son preciosos, pero el resto, nos dejó con ganas. El Tren estuvo muy bien como experiencia, pero ojalá lo hubiesemos cogido antes, porque el calor era horroroso. Normal que lo paren en verano.
Perdonad pero no tenéis ni idea de la importancia histórica del casco Aranjuez, que la tiene, principalmente por su trazado, el diseño inmejorable de sus calles realizado por los mejores arquitectos del momento.Ya dicen que la miel no está hecha para la boca del asno.
Por cierto, por 3 euros haces el mismo recorrido que el tren de la fresa en cercanías, a la hora que quieras y con aire acondicionado…