
En este caso, la pregunta que viene a nuestras cabezas es: ¿¡¿Porqué no lo habíamos hecho antes?!? Este fin de semana tuvimos la oportunidad de disfrutar de una hora y media de relax en los Baños Arabes de Hammam Al Andalus ubicados en la Calle de Atocha, y salimos con tal nivel de relajación, que hemos decidido abonarnos de por vida.
¿Como funcionan los Baños Arabes?
Es una idea tan sencilla, que sorprende que todas las casas no lo tengan de serie (uno puede soñar). Hay tres zonas de baño, cada una con agua templada (tepidarium, a unos 36º); agua caliente (caldarium, 40º) o agua fría (frigidarium, 15º). La idea es llegar a un estado máximo de relajación a través del contraste logrado al ir cambiando de temperatura. Estas tres “piscinas” (la profundidad de estas llega más o menos por la cintura, pero son los suficientemente anchos para hacer un par de brazadas) se complementan con el más conocido “baño turco” (o sala de vapor).
Estos baños se encuentran bajo una estructura de aljibe que ha sido restaurado, y que gracias a su decoración, sus aguas y su perfume, nos trasladan instantaneamente a la época múdejar. Todos los sentidos son estimulados, incluyendo el del gusto gracias a un delicioso té moruno que hay en una sala de “reposo” (irónico que se llame así, ya que todo el lugar rezuma tranquilidad).
Escápate del Estrés
Aunque uno de los principales beneficios de los Baños Arabes sea el eliminar toxinas, no podemos obviar que en el bullicioso mundo en que vivimos, las propiedades anti-estrés sean quizás la mayor ventaja que le hemos sacado a nuestra visita. Poder escapar aunque sea durante una hora y media del ajetreo de la vida diaria, es un lujo que bien merece la pena pagar.
Nosotros adquirimos el paquete de “baño + masaje relajante” (que habitualmente cuesta 43€ por persona, pero que por ser residentes, conseguimos a 35€).El masaje es de 15 minutos, y ese tiempo viene incluido dentro de la hora y media total. La otra opción es coger solo baño que cuesta 30€ por persona.
Déjatelo todo en casa
Literalmente. Sobre todo, déjate el estrés, las preocupaciones, el móvil… Realmente, lo único que tienes que llevar es el bañador. Al entrar, te dan unas bolsitas para no contaminar con las zapatillas de la calle, y a los baños se accede descalzo (solo puedes ir con chanclas en la zona de cambiadores). Además, las toallas, el jabón y el champú, también te lo facilitan alli. Repetimos: déjatelo TODO en casa.
Una experiencia muy recomendable
Estamos encantados con nuestra visita a Hammam Al Andalus. De hecho, estamos convencidos de que no pasará mucho tiempo antes de que volvamos. El trato es cordial, el sitio está impecablemente limpio, tiene una ambientación preciosa, y para que engañarnos, los beneficios a la salud son claramente visibles. Si tuviesemos alguna queja (es una queja realmente pequeña), es que al entrar y salir todo el grupo de golpe, los vestuarios se quedan un poco pequeños (sobre todo a la salida, cuando hay que ducharse, cambiarse, etc…). Si hubiese una forma de escalonar la entrada y la salida, sería un proceso bastante menos estresante.
Con todo esto, queremos animarte a que pruebes la experiencia. Es un regalo genial para celebrar un cumpleaños en pareja (en este caso, de San Valentín) o para regalarle a tus padres. Nosotros estaremos por allí en breve, y esperamos verte también allí.













