Jardines de Sabatini

Ubicado en pleno centro de Madrid, al lado del Palacio Real y a escasos metros de la Plaza de España y el Templo de Debod, se encuentran estos pácificos jardines que bien merecen la pena ser visitados. Hasta el año 1930, el lugar donde está situado este precioso jardín era la caballeriza real, colindando con la fachada norte del Palacio Real. Fue en ese año, con la proclamación de la segunda república, que este espacio fue cedido al Ayuntamiento de Madrid para convertirlo en un parque público.
Los jardines de Sabatini llevan el nombre del arquitecto que terminó la construcción del Palacio Real, sin embargo, nada tuvo que ver con la construcción de estos jardines ya que se realizaron casi doscientos años más tarde. El nombre de Sabatini es meramente un reconocimiento a la labor de este arquitecto para con Madrid, que además de este, supervisó entre otras la contrucción de la Puerta de Alcalá, el Museo Reina Sofía o el Convento de San Pascual, en Aranjuez.
La flora que hay en los Jardines de Sabatini no es especialmente destacable por su variedad. No hay apenas flores, y se limita básicamente a alguna variedad de setos y arboles. Predominan los setos de boj, podados al estilo del palacio de Versalles, los aligustres, los cipreses, pinos y los magnolios. La terraza principal es geométrico y simétrico, con un gran estanque en el centro y cuatro fuentes (con forma de piña) en cada una de las cuatro esquinas.
El estanque está rodeado por ocho estatuas de reyes españoles. Estas ocho son solo algunas del total de las doscientas estátus de monárcas españoles con los que Carlos III tenía pensado decorar el Palacio Real. Debido al enorme peso que supondrían estas sobre las infraestructuras del edificio, al final fue desestimado el proyecto y las estatuas acabaron esparcidas a lo largo y ancho de Madrid (más información acerca de este curioso tema en el libro “Madrid Oculto“.
No se puede decir que estos jardines sean lo más importante que puedas ver en un paseo por el Madrid de los Austrias, pero si que añaden al conjunto. Al lado del Palacio, aportan un pequeño respiro al visitante, quizás un poco harto de tanta piedra y hormigón. Sin lugar a duda, mercen ser vistas.
Si no teneis la posibilidad de visitar los jardines personalmente (que sería lo suyo), no os perdais las fotos que colgamos en nuestra cuenta de Flickr. Son gratis, así que si te gustan, puedes usarlas para tu propio Blog.
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¡Buenos días!
Os he conocido a través del blog de Mercedes. Os deseo una larga vida virtual.
“Los Jardines de Sabatini” son de mis preferidos, me parecen una cucada.
¡Feliz día!
Miguel
También se encuentran entre mis jardines preferidos y aunque, como dices, no sean de lo más importante de la zona, ya sólo por ver la imponente fachada norte del palacio merece la pena. Saludos, Jesús
@miguel: ¡pues muy bienvenido seas! Siempre habrá hueco aqui para tí…
@jesús: las vistas de la fachada del palacio desde los jardines son espectaculares. A mi me gustán un montón, pero cuando vienen conocidos de fuera a pasar el finde, y les llevas de paseo por la zona del centro, la reacción suele ser: “¡pero si solo son unos jardines!”. En fin, supongo que son cosas de vivir en la capital.