
Madrid es una ciudad tan grande, con tantísimas cosas que hacer, que incluso una vida entera quizá no sea suficiente para ver todo lo que esconde. Sin embargo, aunque sea poco tiempo, un día en Madrid da para ver un trocito de la ciudad que seguro que te dejará con ganas de volver. Cada vez es más asequible visitar la capital española si eres de afuera: hay trenes de Alta Velocidad (AVE) que parten de todos los puntos de España con una frecuencia de varias veces al día, y si no, siempre puedes cogerte un vuelo barato y plantarte en Barajas en menos de una hora.
Si no tienes la opción de pasar un fin de semana, te vamos a recomendar una ruta para que veas lo más emblemático de Madrid en un día. Cada uno tendrá su propia opinión, pero para nosotros, esto es lo básico:
- Un buen punto para empezar a ver Madrid es en Atocha (por ahí pasa no solo los trenes de Cercanías, Media Distancia y Alta Velocidad, sino también el Metro y el Autobús Exprés que llega desde el Aeropuerto de Barajas). Dentro de la misma estación, hay una zona conocida como la Puerta de Atocha donde encontrarás una interesante “jungla” interior y un pequeño estanque de tortugas. Al salir por la puerta, pasarás la Glorieta del Emperador Carlos V (con una réplica en bronce de la Fuente de la Alcachofa) para después subir la cuesta hacia el Retiro.
- El Parque del Retiro es bastante grande, y hay muchísimas cosas que ver, pero para intentar poner un orden más o menos lógico, haría el recorrido de la siguiente manera: la estatua del Ángel Caído, el Palacio de Cristal, el Estanque con el Monumento a Alfonso XII, para terminar saliendo por la puerta noroeste que da a la calle Alcalá.
- Saliendo por esta puerta, nos encontramos con la mítica Puerta de Alcalá, rodeado por una recién reformada plaza (que nadie tiene que ver con su pasado histórico, pero bueno) y bajando la calle está la Fuente de Cibeles y el comienzo de la Gran Vía madrileña.
- Ahora subiremos la Gran Vía, pasando por algunos de los edificios más espectáculares de la ciudad (no dejes de echarle un ojo a la cúpula negra y dorada del Edificio Metrópolis), hasta llegar a la Plaza de Callao (y el cartel de Schweppes, famoso por un buen puñado de películas). Desde aqui, podemos bajar por una de las calles más comerciales de toda españa, Preciados, hasta desembocar en la Puerta del Sol. Ahora sería un buen momento para comer algo.
- Con fuerzas renovadas tras comer por Sol, es momento de coger la Calle Mayor, hacer una pausa para ver la Plaza Mayor y el antiguo edificio del Ayuntamiento de Madrid (situado en la Plaza de la Villa). Toda esta zona se conoce como el Madrid de los Austrias, y desemboca en la Catedral de la Almudena; el Palacio Real y la Plaza de Oriente; y los Jardines de Sabatini.
- Para acabar un día perfecto en Madrid, subiría al mirador del Templo de Debod (desde donde se ve el skyline madrileño y una de las puestas de sol más bonitas de la ciudad). Ahora relajadamente, volvería sobre mis pasos e iría a ver la Plaza de España para después subir lo que queda de la Gran Vía hasta la Plaza de Callao.
Lucía y yo tenemos muchos amigos de fuera que vienen a visitarnos y a ver Madrid (ya que no lo conocen) por lo que estamos acostumbrados a ejercer de guías en fin de semana. Ya nos conocemos de memoria lo que quieren ver, lo que han escuchado en la tele o lo que le han comentado sus amigos, y esta ruta suele agradar a todos porque da la oportunidad de conocer el corazón de Madrid. Ese organo que hace latir algo muchísimo más grande, una ciudad que no duerme y que tiene cosas para todo el mundo.
Esperamos que te haya gustado esta pequeña ruta que te hemos preparado para pasar un día en Madrid. Si te ha resultado un poco corto, te recomendamos que le eches un vistazo a 101 Cosas para hacer en Madrid antes de Morir, donde encontrarás ideas para hacer muchísimas más cosas en Madrid.







